La forma del individuo
La cifra 1719 en tipos monumentales de tres dimensiones; en su cara frontal, un taller de imprenta del siglo XVIII
Sello: Berkeley, 1957

Ian Watt · The Rise of the Novel · 1957

La forma del individuo

Condiciones históricas, sociales y filosóficas del realismo formal

La pregunta de Watt

Ni genio ni accidente

¿Por qué la novela aparece en Inglaterra, a comienzos del siglo XVIII, y en qué se distingue de toda la ficción en prosa anterior?

Watt no prescinde de «genio» y «accidente», «la doble cara del Janus de los callejones sin salida de la historia literaria», pero con ellos «no hay mucho que podamos hacer»: busca las condiciones favorables de la situación literaria y social de las que Defoe, Richardson y Fielding fueron beneficiarios.

Su método: poner en correspondencia la forma narrativa, la filosofía de la época y la estructura social, sin reducir ninguna a las otras.

1719Robinson CrusoeDaniel Defoe
1722Moll FlandersDaniel Defoe
1740Pamela · 2 vols.Samuel Richardson
1742Joseph Andrews · 2 vols.Henry Fielding
1747–48Clarissa · 7 vols.Samuel Richardson
1749Tom Jones · 6 vols.Henry Fielding
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VII
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La pregunta: Ian Watt, The Rise of the Novel (1957), cap. I · El estante: primeras ediciones y número de tomos
Lo que enfocan: lo particular, lo sensible, el individuoTres lentes, tres esferas: la literaria, la filosófica y la socialUn banco óptico de un metro y medio. La llama de una vela ilumina una pantalla; tres lentes (f = 55, 75, 38 cm) bajan al eje una tras otra. Sin lentes, la mancha de luz mide 27 cm; con las tres, la pantalla recibe la imagen nítida de la llama, de 9 mm.

Tres esferas, un desplazamiento

Un nuevo campo de visión

Así como el carácter no realista de las formas literarias griegas se ajustaba a su perspectiva cívica, social y moral y a su preferencia por lo universal, la novela moderna se corresponde con la epistemología de Bacon, Hobbes y Locke y con el individualismo de su estructura social.

Foco clásicoCampo de visión moderno
lo ideallo particular discreto
lo universallo aprehendido por los sentidos
lo colectivoel individuo autónomo
Watt, cap. III, p. 62
1660167016801690170017101720173017401750PensamientoReligiónEconomía y políticaPrensa y libro

1660–1750

Cinco hilos, un nudo

Pensamiento, religión, economía y prensa: cuatro hilos de contexto; el quinto, la novela, va de 1719 a 1749.
Numeral romano I en tres dimensiones; en su cara, un velero en alta mar

Parte I

El individuo económico

Capitalismo, cálculo y ruptura de los lazos tradicionales

capitalismo industrial
protestantismo puritano
Un caballero de 1720, visto de espaldas, se aparta de una multitud pálida y camina hacia la luz

Individualismo

La independencia del individuo

Watt llama individualismo a una sociedad regida por la idea de «la independencia intrínseca de todo individuo», respecto de los otros y de la tradición. Exige una economía y una política que permitan elegir, y una ideología fundada ya no en la tradición, sino en la autonomía del individuo, cualquiera sea su estatus o su capacidad.

Dos causas históricas

El capitalismo industrial moderno

El protestantismo, sobre todo puritano o calvinista

«El individualismo es una expresión reciente, que una idea nueva ha hecho nacer». Tocqueville, 1840

Watt, cap. III, p. 60 · Tocqueville, La democracia en América, II
Sello: York, 1632
estado superior
estado medio
estado inferior
Un velero en alta mar
Crusoe, pequeño, sobre el estado medio

Hull
1 de septiembre de 1651

Estado superior
orgullo, lujo, ambición, envidia

Estado medio
«el mejor estado del mundo»

Estado inferior
trabajo penoso, necesidad

El «pecado original»

Salir del estado medio

«El estado medio, o lo que podría llamarse la parte alta de la vida humilde, […] el mejor estado del mundo, el más adecuado para la felicidad humana.»El padre de Crusoe, Robinson Crusoe (1719)

Crusoe se va por la razón clásica del homo economicus: mejorar su condición. Padre e hijo discuten ventajas materiales, no deberes. Para Watt, ese «pecado original» es «la tendencia dinámica del capitalismo», que no conserva el orden dado sino que lo transforma sin cesar.

Watt, cap. III, p. 65 · Defoe, Robinson Crusoe (1719), trad. propia

Contabilidad

Debe y haber de un náufrago

Crusoe hace balance de su desgracia «como deudor y acreedor».

Watt ve en la contabilidad y en el contrato escrito dos marcas del individualismo económico. Crusoe lleva la contabilidad a su vida entera. Los vínculos personales pesan poco, salvo cuando tienen valor económico: vende a Xury, el muchacho que lo ayudó a escapar.

El malDebe

  1. Estoy arrojado en una isla horrible y desolada, sin ninguna esperanza de rescate.
  2. Estoy apartado de la humanidad: un solitario, desterrado de la sociedad humana.
  3. No tengo ropa con que cubrirme.
  4. No tengo un alma con quien hablar ni que me consuele.

El bienHaber

  1. Pero estoy vivo, y no ahogado como toda la tripulación.
  2. Pero no muero de hambre en un lugar estéril que no da sustento.
  3. Pero estoy en un clima cálido, donde, si tuviera ropa, apenas podría usarla.
  4. Pero Dios acercó el barco a la orilla, y he sacado de él lo necesario para vivir.
Pluma de ganso

Saldo «casi no hay condición en el mundo tan miserable que no tenga algo negativo o algo positivo que agradecer»

Defoe, Robinson Crusoe (1719), trad. propia · Watt, cap. III, pp. 65–70
Numeral romano II en tres dimensiones; en su cara, una capilla disidente con un predicador en el púlpito

Parte II

La fe del trabajo

Ética protestante, introspección y secularización

Lente con un mercader puritano: la Biblia a un lado, el libro de cuentas al otro
«Si Dios os muestra un camino por el que podéis ganar legítimamente más que por otro […] y lo rechazáis y elegís el menos lucrativo, contrariáis uno de los fines de vuestra vocación y os negáis a ser administradores de Dios.»Richard Baxter, Christian Directory (1673), citado por Max Weber

Ética protestante

El evangelio del trabajo

Génesis 3, 19

«Con el sudor de tu rostro comerás el pan»

El trabajo como castigo impuesto a Adán

Calvinismo: administrar los dones

Administrar sin descanso los dones materiales de Dios es un deber ético y religioso

Watt, p. 73

Crusoe «se permite poco tiempo para el descanso», y la llegada de Viernes no es ocasión de reposo sino de ampliar la producción. Los valores espirituales se adhieren al trabajo diario.

Watt, cap. III, p. 73 · Weber, La ética protestante y el espíritu del capitalismo (1904–05)
0003060912151821
  • Las Escrituras«tres veces al día»
  • Caza con la escopeta«tres horas cada mañana»
  • Ordenar, cortar, conservar, cocinar«gran parte del día»
  • Calor del mediodíaimposible salir
  • Trabajo«unas cuatro horas por la tarde»
  • Nochedescanso

La primera novela

La jornada de un hombre común

Para Watt, Robinson Crusoe es la primera novela en un sentido preciso: es la primera ficción que pone en el centro de la atención literaria las actividades de una persona común.

La dignidad puritana del trabajo ayudó a fijar la premisa del género: la vida cotidiana de un individuo merece la literatura. Los novelistas posteriores conservarán esa seriedad sin el marco religioso.

Defoe, Robinson Crusoe (1719): la jornada que Crusoe describe al empezar su tercer año en la isla, horario aproximado · Watt, cap. III, pp. 73–74

28 de junio de 1660

Abrí la Biblia y estas fueron las primeras palabras que encontré: «Invócame en el día de la angustia, y yo te libraré».

IV

27 de junio de 1660

La fiebre volvió con tanta violencia que pasé todo el día en cama, sin comer ni beber. «Señor, mírame; Señor, ten piedad de mí».

III

4 de noviembre de 1659

Esta mañana empecé a ordenar mis horas: de trabajo, de salir con la escopeta, de dormir y de recreo.

II

30 de septiembre de 1659

Yo, pobre y miserable Robinson Crusoe, náufrago en una terrible tormenta, llegué a tierra en esta isla triste y desdichada, que llamé la Isla de la Desesperación.

I

Diario de Crusoe

Introspección

El diario del alma

Troeltsch: el logro duradero del individualismo se debió «a la Reforma y no al Renacimiento». El calvinismo interioriza la conciencia: cada creyente examina su vida a diario en busca de señales de elección o de condena.

De ahí el diario y la autobiografía espiritual, que fue «la expresión literaria más amplia e inmediata» de la introspección puritana. Crusoe es el primer héroe cuya vida mental y moral cotidiana se comparte por entero con el lector.

Watt, cap. III, pp. 74–76 · Defoe, Robinson Crusoe (1719), trad. propia
Diez o doce espigas de cebada brotan de la tierra

¿Milagro?

Crusoe cree que Dios ha hecho brotar el grano sin semilla, solo para su sustento.

Causa natural

Recuerda que allí sacudió la bolsa del grano de las gallinas, ya devorado por las ratas.

Providencia, de todos modos

Que diez o doce granos se salvaran de las ratas fue, para él, obra de la providencia.

Providencia

Señales en lo cotidiano

Cada acción de Crusoe va seguida de una reflexión: ¿qué revela de las intenciones de la providencia? Si Dios hizo al individuo responsable de su destino, cualquier hecho de la vida diaria puede estar cargado de sentido moral y espiritual.

La escala ética se interioriza y se democratiza: deja de medir solo a héroes y reyes y alcanza la vida de la gente común.

Watt, cap. III, pp. 76–78 · el episodio de la cebada, Robinson Crusoe (1719)

Bunyan y Defoe

De la alegoría al caso

Los escritores puritanos rompen la separación de estilos: para Bunyan todas las almas valen lo mismo ante Dios. Pero es Defoe, más que Bunyan, quien suele considerarse la figura clave: en él domina la perspectiva económica y secular.

El Gigante Desesperación ante el Castillo de la Duda, con dos peregrinos cautivos
1678 · Bunyan, El progreso del peregrinoEl Gigante Desesperación, señor del Castillo de la Duda: un vicio con figura de personaje.Cristiano · Evangelista · Fiel · Esperanza · Señor Sabio-Mundano
Crusoe en la playa de la isla, junto a los restos del barco 9° 22′ N30 · IX · 1659
1719 · Defoe, Robinson CrusoeLa Isla de la Desesperación: un lugar con fecha de llegada y latitud, nombrado por un hombre particular.Robinson Crusoe, de York · Xury · Viernes · el capitán portugués
Watt, cap. III, pp. 79–83; cap. I (nombres propios) · Bunyan (1678), Defoe (1719)
A través de la ventana, una criada lee una novela a la luz de una vela Vidriera de rombos de colores

Secularización

Un mundo sin milagros

La palabra «secularización», en su sentido moderno, data de las primeras décadas del siglo XVIII. El obispo Warburton, que negaba todo conflicto entre lo espiritual y lo material, sostiene que procurar la utilidad es procurar la verdad.

El realismo formal tiende a excluir lo que no responde a los sentidos: como un jurado, normalmente no admite la intervención divina como explicación de los actos humanos. Para Lukács, la novela es «la epopeya de un mundo abandonado por Dios».

La novela se concentra en las relaciones entre personas individuales, no en la Iglesia ni en la Corona.

Watt, cap. III, pp. 82–84 · Lukács, Teoría de la novela (1916)
Numeral romano III en tres dimensiones; en su cara, una imprenta de periódicos hacia 1710

Parte III

El periódico y el público

Prensa, precios, libreros y lectores

El pliego de The Spectator, impreso en dos tironesLa pila del banco: 3.000 ejemplares, unos 30 cm de papelUna prensa común de madera como las de Londres en 1711. Dos operarios imprimían un «token», 250 pliegos por hora por una cara, con dos tirones de la barra por pliego. Cada ejemplar de The Spectator, medio pliego impreso por ambas caras, pedía dos impresiones: los 3.000 ejemplares diarios que cuenta Addison suman 6.000 impresiones, 24 horas de prensa, es decir, varias prensas a la vez. Con veinte lectores por ejemplar, 60.000 lectores.

La prensa periódica

Hablarle al público sobre sí mismo

T. H. Green ve en The Spectator el primer y mejor ejemplo de una literatura que consiste en «hablar al público sobre sí mismo», copiando la vida común con minuciosa fidelidad. El Gentleman's Magazine (1731) une información práctica sobre la vida doméstica con enseñanza y entretenimiento: rasgos que encarnará la novela.

3.000ejemplares al día
×
20lectores por ejemplar
=
60.000«discípulos» en Londres y Westminster
Watt, cap. II, pp. 51–52 · Addison, The Spectator n.º 10 (1711) · Moxon (1683): 250 pliegos por hora · cada punto: 100 lectores
Viñeta: un velero
Viñeta: la isla de Crusoe
Viñeta: un café de Londres
Viñeta: una imprenta de periódicos
Viñeta: alguien escribe una carta
Una criada lee una novela a la luz de una vela

Experiencia vicaria

Vivir otras vidas

La especialización económica quita variedad y estímulo al trabajo diario. Watt sugiere que de ahí viene, en gran medida, nuestra dependencia de las experiencias sustitutas que la imprenta ofrece en dos formas: el periódico y la novela.

Por eso atraen el esfuerzo autosuficiente de Crusoe y las «recreaciones terapéuticas»: carpintería, jardinería, alfarería, el cuidado de animales.

«El lugar de nacimiento de la novela es el individuo en su soledad.»Walter Benjamin, «El narrador» (1936), trad. propia
Watt, cap. III, pp. 71–72 · Benjamin, «El narrador» (1936)

El público lector

¿Quién podía comprar una novela?

El público crece sobre todo en las capas medias: tenderos, comerciantes, granjeros acomodados. Se suman las mujeres con más tiempo libre, los criados que leen los libros de sus amos y, desde la década de 1740, las bibliotecas circulantes. Para un peón, comprar una novela seguía fuera de alcance.

Pilas de monedas: un penique, diez chelines, veinte chelines; al lado, los seis tomos de Tom Jones
1 peniqueun número de The Spectator (1711)
10 chelinessalario semanal de un peón
1 libra · 20 chelinesun artesano calificado o un pequeño tendero
Tom Jones (1749), 6 tomosmás que el salario semanal de un peón
Watt, cap. II («El público lector y el surgimiento de la novela»), pp. 40–47
Los pliegos que paga el libreroLa dedicatoria al mecenasUna balanza de precisión de brazos iguales. Por convención de la figura, la dedicatoria pesa lo que cuatro pliegos y medio: con cinco pliegos el fiel cruza el cero y la balanza se inclina hacia el librero.

El mercado del libro

Del mecenas al librero

«Escribir se ha vuelto una rama muy considerable del comercio inglés. Los libreros son los maestros fabricantes o patrones.»Applebee's Journal (1725), atribuido a Defoe

Si ya no paga el mecenas sino el librero, dos razones estimulan la prolijidad: escribir de modo explícito, incluso redundante, ayuda al lector menos instruido; y la rapidez y la abundancia se vuelven las virtudes económicas supremas.

1710 Ley de la Reina Ana: primer derecho de autor1755 Johnson rechaza el patrocinio tardío de Chesterfield

Watt, cap. II, pp. 52–56
Numeral romano IV en tres dimensiones; en su cara, los sabios de la Royal Society con sus instrumentos

Parte IV

La autoridad de la experiencia

Empirismo y lo particular

Una pulga vista al microscopio, a la manera de la Micrographia de Hooke (1665)

Realismo filosófico

Nullius in verba

«No aceptar nada por la palabra de nadie»: lema de la Royal Society, fundada en 1660

El realismo moderno parte de que la verdad puede ser descubierta por el individuo a través de los sentidos: su origen está en Descartes y en Locke. Su carácter es crítico, antitradicional e innovador; su método, el estudio directo de los objetos particulares de la experiencia.

Y le preocupa la semántica: la correspondencia entre las palabras y las cosas. Según Sprat, la Royal Society exigía a sus miembros un modo de hablar «ceñido, desnudo, natural».

Watt, cap. I · Sprat, History of the Royal Society (1667)
tiempo
lugar
nombre

Tiempo30 de septiembre de 1659

Lugarla Isla de la Desesperación, 9° 22′ N

NombreRobinson Crusoe, de York

Principio de individuación

Un caso: nombre, tiempo y lugar

Para Locke, las ideas se vuelven generales al separarlas de las circunstancias de tiempo y lugar; solo son particulares cuando ambas se especifican. Y la identidad personal es la de una conciencia que dura en el tiempo gracias a la memoria.

La novela hace lo mismo con sus personajes: les da nombres propios como los de la vida corriente, los sitúa en un tiempo minucioso, con causas y desarrollo, y en un entorno físico concreto.

Watt, cap. I (secciones c–e) · Locke, Ensayo (1690) · Hume, Tratado (1739)
Numeral romano V en tres dimensiones; en su cara, una mano escribe una carta con pluma

Parte V

Realismo formal

La convención de la novela, sus dos estilos y sus discusiones

Portada recreada de Robinson Crusoe, 1719 2 3 1
Portada recreada de Moll Flanders, 1722 (fechada MDCCXXI) 2 3 1
  1. 1«Written by Himself»: la ficción se presenta como memoria y documento.
  2. 2«Of York, Mariner», «Born in Newgate»: nombre, origen y oficio.
  3. 3Veintiocho años solo; doce como ladrona: la cuenta exacta del tiempo.

Realismo formal

Un informe completo y auténtico

El realismo formal es una convención: la novela se presenta como «un informe completo y auténtico de la experiencia humana», con la individualidad de los personajes, el tiempo y el lugar precisos y un lenguaje más referencial que en otros géneros.

Como un jurado, el lector quiere todos los detalles y testigos que hablen con sus propias palabras: la «visión circunstancial de la vida» (T. H. Green). De Defoe dijo Lamb: «es como leer evidencia en una corte de justicia».

«A just History of Fact; neither is there any Appearance of Fiction in it.»Prefacio de Robinson Crusoe (1719)
Watt, cap. I, sección II · portadas recreadas
La verdad la descubre el individuoDescartes, 1637
«Todo lo que existe es particular»Berkeley, 1713
Identidad: conciencia que duraLocke, 1694 · Hume, 1739
Individuar: un lugar y un momentoLocke, 1694
¿Corresponden palabras y cosas?semántica de Locke
Tramas no tradicionales, originalesDefoe, Richardson
Personajes particulares, no tiposcap. I, b
Nombres propios corrientescap. I, c
Tiempo: causa, memoria, desarrollocap. I, d
Un entorno físico concretocap. I, e
Lenguaje referencial, sin ornatocap. I, f

analogías, no causas

Correspondencias

Del pensamiento a la forma

Realismo filosófico

Rasgos del realismo formal

Watt, cap. I, secciones a–f

Richardson y Fielding

Dos realismos

Watt distingue el realismo de presentación de Richardson, que registra cada impresión en el momento, del realismo de evaluación de Fielding, cuyo narrador ordena, resume y juzga. Jane Austen reunirá ambos.

Una mano escribe una carta con pluma, en primer plano
Una calle de Londres llena de tipos sociales, a la manera de Hogarth
Richardsonrealismo de presentacióncartas escritas «al momento»: interiores, minucia, conciencia
Fieldingrealismo de evaluaciónun «poema épico cómico en prosa»: panorama social y juicio del narrador
Watt, caps. VI–X · Fielding, prefacio de Joseph Andrews (1742)
La cifra 1719 en tres dimensiones; en su cara, Crusoe solo en la playa de la isla

Cierre

Una soledad compartida

Así como el estudio moderno de la sociedad empieza cuando el individualismo hace visibles las distancias entre los hombres, la novela solo pudo estudiar las relaciones personales después de que Robinson Crusoe reveló una soledad que pedía a gritos esas relaciones.

Rousseau lo propone como «el único que enseña todo lo que los libros pueden enseñar»: para juzgar sin prejuicios, ponerse en el lugar de un hombre aislado.

«¡Pobre Robin Crusoe! ¿Dónde estás?» — el loro, durante años su único interlocutor

Watt, cap. III, pp. 86–92 · Rousseau, Emilio (1762)

Bibliografía

Fuentes

Watt y sus fuentes

Watt, Ian. The Rise of the Novel: Studies in Defoe, Richardson and Fielding. Berkeley: University of California Press, 1957. Cap. I trad. Luis Vaisman A. (U. de Chile, 2009).

Defoe, Daniel. Robinson Crusoe (1719); Moll Flanders (1722).

Bunyan, John. The Pilgrim's Progress (1678).

Baxter, Richard. A Christian Directory (1673).

Addison, Joseph y Richard Steele. The Spectator (1711–1714).

Locke, John. An Essay Concerning Human Understanding (1690).

Sprat, Thomas. The History of the Royal Society (1667).

Rousseau, Jean-Jacques. Emilio (1762).

Teoría y crítica

Weber, Max. La ética protestante y el espíritu del capitalismo (1904–05).

Tocqueville, Alexis de. La democracia en América, II (1840).

Lukács, Georg. Teoría de la novela (1916).

Benjamin, Walter. «El narrador» (1936).

Ilustraciones: recreaciones modernas a la manera de los grabados del siglo XVIII; no son documentos de época. Citas de Defoe, Baxter y Benjamin en traducción propia.

La forma del individuo · Ian Watt y el surgimiento de la novela

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